J., el mensaje completamente neutro y ligeramente críptico que nunca me has escrito por WhatsApp, parece digno del mejor corta y pega de cualquier resultado algoritmico calculado y compartido en Facebook…
¿Pero acaso Whatsapp y Facebook no forman parte del mismo monopolio de una misma compañía?…
Claro que, y haciendo a partir de aquí un breve paréntesis en forma de referencia clásica para compartir una opinión constructiva contigo, tal vez yo, y sin nunca pretender, jamas se me ocurriría, querer menoscabar el tipo de formato y la forma elegida en qué de manera contenida y predictiva lo has escrito, hubiera a lo mejor optado por algo que aunque de igual forma continuara siendo completamente gélido, frio, y de modo presencial también ausente, fuera al mismo tiempo también una forma elegante de expresar, está vez en un lenguaje con estilo mas barroco a la par que victoriano, algo tal que así.
«Referido a las últimas misivas suyas recibidas recientemente aquí mismo en mi propio despacho dirigidas hacia mi propia persona, redactadas por usted y me consta que solo por usted, y transcritas y leídas más tarde de manera posterior por mi propia secretaria, no puedo por más, estimado señor, que contradecirle lamentando discrepar firmemente con usted muy señor mio, ya que ni puedo reconocer ni confirmar como tal los hechos nunca y jamas demostrados de los que usted me esta acusando y en los que usted ha decidido incluirme como vil conspirador, en los que me menciona y con los que ha decidido vilipendiarme, ni puedo, ni mi propia subconsciencia tampoco me lo permitiría, consentir, dar por validez o a través de diferentes rumores también pábulo o estar conforme con sus ideas y/o pensamientos en estas expresados…
Así mismo, tampoco coincido con esto ultimo… aquello… lo último que ha dicho… si, aquello otro…
Y por todas estas razones comprendiendo su actual malestar por lo que creo que no ha sido más que un desafortunado intercambio de conjeturas y/o rumores y cuchicheos, y con la, ahora, también recien añadida y difícil cuestión de la que siendo plenamente consciente, no pretendiendo pasar por alto, ni puedo, obviar u olvidar, la siempre complicada y dilatante situación del actual retardo y retraso en el servicio postal de correos, por culpa de la proactiva sindicalización de sus trabajadores, tanto yo, aquí el abajo firmante de esta carta «Barón del Sándwich», como «Katherine Delacroissant», mi actual secretaria y escriba y testigo testamentaria última también de estos recientes y lamentables acontecimientos que muy a pesar nuestro nos mantienen a ambos completamente escandalizados y en vilo, le instamos de manera firme y taxativa a desfacer este desafortunado y malentendido entuerto, si no desea que ambos, nosotros dos, los dos caballeros a los que compete esta malsana disputa, nos veamos envueltos en tremenda y encarnizada escabechina resuelta en valeroso combate cruzado de disparos con el más que necesario escondite ingles en tierra de nadie previo antes del lid…
De no hacerlo, y no publicar pronto a fecha reciente de hoy mismo y en los próximos días en «El heraldo del celador» cualquier tipo de escrito en forma de retractación en la mas habitual manera y forma en la que nos tiene acostumbrado dicho periodico citado, por todo lo más el más correcto e indicado para la resolución de este tipo de cuestiones de honor por mofa, burla o escarnio público, que sirva para reparar el daño ya hecho o producido, no tendré más remedio de lo contrario, por la obligación moral que se que me asiste en semejante y complicado asunto del que mi antes inmaculado y orgulloso honor, ahora manchado, no puede por más tiempo que no callar; de lo contrario, le digo, no tendré más remedio que verme obligado a intentar restituir este, mi propio honor, mandando redactar otra misiva, dirigida esta vez a Mrs Jhon Cambride, arbitro moderador, administrador y tendero también de «El armero borracho» para exigirle mediante el alquiler de sus pistolas y sus más que leales servicios unas más que necesarias acciones extrajudiciales contra usted, poniendo para ello y como marcan los canones de la buena conducta entre dos caballeros, en previo y conductual aviso y conocimiento a sus parientes, amigos y/o allegados más próximos y cercanos, así como a su esposa también si existiera y la hubiere o tuviere, para informarles de que tal ofrenta no puede por más tiempo que continuar quedando así, siendo necesaria una pronta y más que necesaria satisfacción…
No…
Si…
No…
A la espera de una pronta respuesta o confirmación última en forma de audio o sonido gutural gramofonico recordándole que este propio agravio o malestar todavía inconcluso que a ambos nos compete necesita una más que clara, pronta y resolutiva explicación, y apelando en este caso para ello a su honor, y habiendo ya por mi sido de forma debida y de manera correcta informado de estos desgraciados incidentes que ahora nos ocupan y que por culpa del servicio postal ahora también han terminado de derivar en una prolongada y permanente incomunicación; y a la espera también de otras nuevas de una más que pronta y completa recuperación del último y más que reciente, infortunado e intrincado incidente que ha tenido, del que hace unos meses de manera formal y sin ninguna clase de chismorreo y por los cauces mas correctos, necesarios y habituales fui enterado e informado, y del que solo puede mostrar pesar o pesadumbre y jurar por mi propio honor y fe, que nunca y jamas por mi parte he querido, necesitado ni podido desear, doy, por ahora, y hasta una pronta resolución de estos asuntos que nos ocupan, por concluidas estas cuestiones quedando a su mas completa disposición muy señor mío, estimado señor Conde de Montecristo.
Asi mismo y para concluir y poder asi facilitar las acciones que de esta manera ambos creamos o consideremos mas necesarias, que de esta manera, asi, debamos de aplicar en caso de duelo, le indico e informo a continuación, según las propias estimaciones de mi propio meteorologo personal, los días turbamente nublados, con más probabilidad de niebla del próximo y siguiente mes en curso, posterior, espero, a la recepción de esta misiva, más prósperos e indicados para, en caso de necesitarlo, realizar dicho duelo, asi como también la siempre difícil cuestión implanteable y pecuniaria de las tasas que así mismo y de esta manera incluirian tanto el alquiler de las dos pistolas, como de los leales servicios de «Mr Cambride», del que me consta, usted ya dispone de leves referencias, así como del lugar elegido por mi propia persona más propio, indicado y adecuado en este caso para resolver, de darse repito, dicha disputa; «La grange de l’horloge»…
A su mas completa disposición, el abajo firmante: «Baron del Sándwich»…»
Pffiu, he sudado tinta virtual para meterme en todo tu personaje, te lo aseguro J…
Pero bueno, por fin ya esta terminado…
Aunque en este caso tampoco es que se pueda aducir eso de que a buen entendedor pocas palabras bastan, ¿no?…
Porque palabras lo que son palabras en este texto hay muchas y muy variadas…
Demasiadas incluso diria…
Pero bueno y ya para concluir J.; dile de mi parte a B. que le diga a L. que A. se encuentra ya bien.
Soy plenamente consciente de que a L. le alegrará saber que A. ya se encuentra plenamente recuperado…
Pero por favor ni se te ocurra contarle a la otra A. que S. se encuentra también bien y está ahora viviendo en Holanda.
Claro que por las diferentes conexiones paterno filiales y financieras que a ambas siempre las ha unido, puede, supongo, que A. se habra enterado ya de que S. se encuentra ahora haciendo su vida alli…
Espera un momento, ¿paterno filiales?; si, definitivamente creo que he cogido algun tipo de fuerte virus en forma de huésped traído y manipulado directamente desde el siglo XVIII. Pero no por favor, no lo hagas, ni se te ocurra volver a alargar el brazo hacia el posavasos de la mesa de café para coger el teléfono y marcar otra vez mi número para preocuparte otra vez por mi. Dame algo de tiempo, para que utilizando formas verbales más recientes, y mira que ahora lo estoy intentando, escriba sobre cualquier otra cosa; se me pasara…
Y sin tener ninguna clase de relación y hablando ahora de Holanda, ¿has tenido noticias recientes sobre M.?.
Entiendo que hara tiempo que no…
Pero bueno si me estoy equivocando y si, de vez en cuando la ves, y hablas con M., no olvides recordarle aquel asunto del que hablamos hace tiempo sobre un aguilucho que habiendo incubado sus huevos aún continua en el nido.
M. sabrá a que me estoy refiriendo…
Saludos y besos a E., B., L y P…
Ah claro, y una última cosa más J. antes de terminar, si quieres intentar impresionarme deja de intentar impresionarme, eso sí que me impresionara…
Y ahora para el disfrute personal de todos, menos de J. B. L. y P, un menos debidamente ya explicado en el que no pretendo ahondar ni intentaré explic, minutos musicales…



