Durante un día cualquiera, en una democracia simulada, la policía del pensamiento dicta que…
«Atrás, dispersense todos, no hay nada que ver o repensar, que no hayan visto repetido o repensado antes en…
Un momento, tú, el del bolígrafo, ¿que cojones estás apuntando?…
Tú, el novato, agarralo por el cuello e inmovilizalo contra el suelo; intenta que la tortura, a la vista de todos, se asemeje o parezca a la cariñosa bienvenida de un perro»…
P. D. (Perros Demotanasia): 😦
