Recuerda un momento feliz de tu infancia…
Uno alegre, que te haga imaginar quién querías ser antes o después de desarrollarlo ahora mismo a tiempo real dentro de tu cerebro…
Para esto asume el papel de la otra persona que estaba contigo en ese momento…
Concéntrate bien, cierra los ojos…
Ahora recuerda un suceso traumático de tu infancia…
Repite la operación, concéntrate bien, cierra los ojos…
¿Ya esta?…
¿Cuanto hacía que no recordabas este último?…
¿Te explico porque es y porque se da está circunstancia?…
Te lo explico…
Los dos hemisferios de tu cerebro formando una dupla, están ahora mismo trabajando de manera activa, intentando anularse y eliminarse mutuamente en direcciones distintas y opuestas de manera completamente contradictoria, creyendo que cada uno de los dos lleva razón emocional y que uno de ellos prevalecerá sobre la respuesta emocional del otro…
No te resistas, aceptalo… Resiliencia…
El cielo o el infierno, tú decides; o si por el contrario te ves impelido y resignado a no hacerlo y esto te supone mucho, demasiado esfuerzo, no decidas, deja que esté, el infierno que creías conocer y que acabas de redescubrir de nuevo te guie…
