El ojo divino que girando en una espiral helicoidal todo lo ve…
Las escaleras conforman un constructo, un abismo, hacia la terraza de nuestra mente, nuestro auténtico yo interior…
Cuidado, no te tires, porque si te tiras, volverás de nuevo a la casilla de salida y no podrás regresar nunca jamás…
Nunca volverás…
P. D. (Palazzo Driago): 😦
