«Querido Gustavo: No comprendo, todavía continuo sin comprenderlo, como teniendo los brazos tan flácidos y con tan poco relleno en tus bíceps y tríceps, eres capaz aún de agarrar y mantener el lápiz sujeto en la mano y continuar carteandote conmigo…
En cuanto a eso que me estabas contando y comentando con tipografía y topografía «New Times Roman» debajo y encima de tu carta…
Pues si Gustavo, la vida es suficientemente trágica ya de por si para que encima y además tengamos que…
Mierda espera, esto de estar carteandome contigo me esta recordando una cosa…
¿Es demasiado tarde para que escriba una carta dirigida a los reyes magos?…
Mierda, Gustavo, me he distraído contigo mientras jugábamos esta partida de ajedrez por correspondencia…
Y mira que en el tablero de ajedrez también hay reyes, no comprendo porque no había caído antes…»
«P. D. (Polla Diacrítica): Deja de hacer dibujos de pollas cada vez que tienes que escribir la palabra «î»…»
