Esfera y capsula del tiempo, del pensamiento…
Enterrar, enterrar, sepultar, sepultar…
Y una vez sepultado, olvidar lo preguntado…
Cuaderno de vittacora: Martes 31 de Diciembre de 2024…
Vísperas, ¿a que esperas?, de anno nuevo….
No me juzgues con demasiada severidad o verosimilitud, yo futuro, en realidad del pasado, que está a punto de acontecer, de prevenir lo que venga y de ser desenterrado…
Porque recordad una cosa, todos mis yoes prexistentes por posibilidades todavía resilientes, cuando os alcance y llegue hasta vosotros, lo haré, porque pienso hacerlo, como un simple recordatorio a pie descalzo entre trabando la puerta ligeramente entreabierta y entornada de la pagina, está página…
Lo haré como…
Como una página arrancada en la historia de un blog, en donde en sus encorsetadas concertinas en forma de «confetti», todavía se acumulan o acumulaban en espiral los últimos restos olvidados y visibles del orillado tempo, aquel papel olvidado, pesado y pasado con forma de oleaje con fuerte marejada, o por el contrario con forma de coronas montadas y alineadas una detrás de otra en forma de círculo papiroflexico que…
Ola a ola caracola, pajarito sin cola…
P. D. (Presentable Decenio): «(Concertina) Acordeón de forma hexagonal u octogonal, de fuelle muy largo y botones en ambas caras o cubiertas.
2. La concertina es un miembro de la familia de instrumentos de lengüeta libre. Fue inventado en 1829 (con una patente para una versión mejorada archivada en 1844) por sir Charles Wheatstone. Normalmente, las concertinas tienen botones en ambos lados finales y se distinguen de un acordeón (de teclado o botones) por la dirección que toman estas teclas al ser presionadas. En una concertina los botones van en la misma dirección que el fuelle, mientras que los botones de acordeón viajan en perpendicular a la dirección del fuelle. En la ciudad fronteriza de Leticia en Colombia se toca este instrumento siendo esta ciudad centro del eje musical fronterizo-amazónico.»

