Una breve anecdota…
Me encontraba yo mismo con unos compañeros de fatigas en una cafetería holandesa, o pais bajense, lo que sea, elige tu propia aventurra, en un pueblo pequeñito de cuyo nombre no quiero porque puedo acordarme, Putten; cuando vi pasar frente a mi una Epifanía repetida muchas veces por mi mismo durante la infancia…
Un niño español muy enfadado, le quitaba arrebataba de las propias manos los juguetes a una niña Holandesa, que abstraída completamente de todo hacia como si no estuviera pasando nada…
Y si pasaba…
Vaya que si pasaba…
El caso es que lo ignoraba, no tanto al niño que lo miraba con cierta apatia o lastimera desgracia, no se muy bien como; ignoraba la situación…
¿Y como describir está situación?…
Pues no lo sé, el caso es que para el resto de padres que nos rodeaban y cercaban, todos holandesas, eso creo, eramos el puto cante delirante mientras ellos completamente en silencio no dejaban de mirarnos…
Unos sentidos sobre taburetes frente a la barra, y otros sentidos sobre sillas frente a las mesas…
Toda una cafetería detenida en el tempo temporal durante un espacio de tiempo más que prolongado de…
¿Porque cuanto duro eso, esa recriminacion completamente necesaria y colectiva?, ¿veinte segundos?…
Demasiado…
Porque mientras el niño español que tenía todos los juguetes robados, primero en las manos y luego uno detrás de otro tirados sobre el suelo, sin nunca conservar ninguno, lloraba y berreaba, como yo mismo estoy haciendo ahora mismo, ¡¡¡beee!!!, la niña Holandesa en un ejemplo maximo de saber estar y de buena educación, lo admito y admiro, se entretenía en silencio y a solas en el rincón no ocupado y completamente libre que le había dejados…
Con los restos, por el momento marginados para el niño…
Restos de un juguete que si no recuerdo mal, parecía una especie de recinto amurallado multicolor donde ella desde fuera, sin nada que ocupará su anterior interior, lo observaba y lo imaginaba todo…
Por supuesto, después del asedio del niño español ya no quedaba nada dentro de sus fronteras…
Y ahora me pregunto preocupandome al mismo tiempo; algo muy malo debemos estar haciendo para que al educar a nuestros hijos lujos, lloren por tenerlo casi todo y no tener nada realmente…
Porque ya lo dijo el Che Guevara, el capitualismo es como ese niño que teniendo un juguete y queriendo otro, quiere el siguiente, y luego otro, y luego otro, y luego el pósterior y luego…
¿Donde está el siguiente que antecede y sucede al anterior?…
Lo quiero, ¿lo habéis escondido?,¿donde está?…
Porque es mucha gente la que repetiendo este tipo de conductas corrompen nuestra sociedad…
No sé bien porque, he recordado recientemente está anécdota, sucedida hace años, manteniendo hace unos días una conversación con otra persona, y me apetecía escribirla describirla…
Porque escrito todo parece cobrar más sentido y encajar mejor…
¿No os parece?…
¿Pero con quién hablo?, si estoy hablando solo…
Y lo bien y a gusto que se está solo, lo, lo, lo, lo…
